Se que algunos de vosotros estáis pensando que el título del post es una reminiscencia del pasado o que le he robado el DeLorean a Marty McFly y he regresado al bar del pueblo con el abuelo en 1988. ¡Nada mas lejos de la realidad!. Existe un lugar donde todavía puedes entrar en un bar, pedir una Mirinda y ligarte a una piba, y lo mejor, esta a solo 2 horas de mi casa. El lugar en cuestión es Alemania, allí puedo dar rienda suelta a los sueños mas gaseosos y pedir una Mirinda “like a sir” sin parecer un casposo o un nostálgico.

¡Todavía existe!

¡Todavía existe!

La próxima vez que vaya Alemania ya estoy pensando en pedir una Mirinda con vodka (Agitado pero no revuelto), o mejor que sean 6, no vaya a ser que con esto de la crisis Merkel se cargue la fabrica… Aunque pensándolo bien igual me abastezco en plan danes en la frontera alemana.