Este sábado como otros muchas veces mi querida esposa y yo teníamos pensado ir al centro y hacer unas compras, pero tuvimos que posponer nuestro plan a causa de una visita de la “Danish Defence League” a Aarhus. Algunas organizaciones como la “International Community” nos alertaron de ello en su boletín semanal. El problema en cuestión es que para el mismo día había programado una contra manifestación por parte del otro espectro ideológico; vamos que como diría Manuel Manquiña aquí iba a haber “ondanadas de hostias” (Y de hecho algún altercado hubo).

Para quien no conozca la “Danish Defence League”, diré que son un grupo de personas que se autodefinen como los paladines de la cultura y valores daneses en contra de la cultura del Islam. Este grupo es básicamente la versión danesa de la “English Defence League” en la cual se inspiraron. A diferencia de los neonazis estos ven a los judíos como sus aliados, aunque su discurso es muy parecido y con otros personajes.


Desde hace dos décadas, Dinamarca esta sufriendo algunos problemas de identidad a causa de la llegada de inmigrantes, y especialmente desde países Islámicos (Turquia, Irak, Iran, Somalia, Siria, etc), al igual que en muchos otros países como Francia y España. Esto crea un cierto recelo y miedo en la población autóctona, que acaba manifestándose o representando un discurso de odio hacia estos grupos (Casi siempre injustificada).

Desde la crisis de las caricaturas de mahoma y los intentos de algunos radicales islamistas de asesinar a su autor, se ha visto incrementado en Dinamarca el poder de algunos grupos de corte fascista.

El gobierno Danes sabe perfectamente que el camino a seguir es la integración y el control migratorio, sin renunciar a la protección de los refugiados; por ello invierte muchos recursos y tiempo en ello. Personalmente pienso que ese es el camino a seguir y no creo que los discursos de odio (vengan de donde vengan) y las religiones (sean cuales sean) vayan a solucionar el problema.